La extrema sencillez de este espacio y una decoración que parece no estar terminada son las claves de esta propuesta.
En ella, la ausencia estampados, las tonalidades neutras y la sencillez del mobiliario generan un ambiente interesante en el que la relajación y el bienestar se respiran en cada detalle.
Las vestimentas de la cama y la butaca, los estores o incluso el cabecero conforman un mar de texturas que le confieren personalidad y distinción,
una propuesta que cierro con una escena del vestidor...más de lo mismo, una maravilla en mi opinión.